martes, 11 de diciembre de 2007

Estrategia

En mi reciente cambio de trabajo, muchas personas me piden que les describa mi labor ahora. Yo les digo que es un trabajo muy estratégico y ante dicha respuesta, suelen poner gesto de poker. ¿Y qué es la estrategia?. ¿Consiste en contar historias de pájaros y flores y a ver que sale?. Buena pregunta.

Para mi, la estrategia consiste en tener un pensamiento conceptual de una situación y poder aplicar dicho pensamiento a un hecho concreto para mejorar una situación en algo que no necesariamente tendría que ir mal. Para explicarlo, voy a mostraros un post de mi admirado Luis Villa, a fin de que entendáis la manera en la que yo lo veo. Y aprovecho de este modo para poner una historia en mi blog, pues se de alguien a quien le encanta que le cuenten cuentos... ;-)

"Antes de los años 60, darle un caramelo a un niño era el comienzo de una pesadilla. Sus padres, se veían frotando desesperados para quitar el pringue y las manchas de manos y cara del niño. Y ya se sabe: no hay cosa que más emperre a un enano que le restrieguen servilletas por la cara.

Enric Bernat, un catalán de familia confitera, fue destinado a gestionar Granja Asturias, S.A., una pequeña factoría de derivados de manzana en Villamayor, (Asturias). Su misión era reflotar la empresa y si lo hacía bien, sería premiado con el 50% de la participación. Lo hizo, y en 1958, la empresa era 100% suya.

En ese momento, la fábrica producía más de 200 productos diferentes. Uno puede imaginar la cara de sorpresa de los demás gestores el día que Enric Bernat les propuso abandonar todos los productos y centrarse en uno especial. ¿Abandonar? ¿Un solo producto? ¿Cuál? La idea fue rechazada ¿Porqué abandonar? las cosas no iban mal…

Pero Enric no se rindió. Siendo propietario -y confitero-, contrató una empresa consultora que estudiara el consumo de dulces. Descubrieron un problema increíble: los caramelos no estaban diseñados para los niños.

Entonces se le ocurrió la idea más absurda: “caramelos con tenedor” que hicieran felices a niños y padres. Caramelos redonditos pinchados y envueltos a mano con cariño. De la fábrica a los pequeños comercios de Asturias que se quedaban sin existencias.

El primer nombre del producto fue GOL. Bernat, no satisfecho acudió a una agencia de publicidad en busca de un nombre… PALS, ROLS, CHUPS.

La gente, contagiada por la música, acudía a las tiendas reclamando “chupa Chups” obligando a Bernat a rebautizar su producto y con el tiempo, su empresa pasó de ser Granja Asturias S.A. a Chupa Chups, S.A.

El diseño del logotipo por Dalí y el día que siendo un enano lo probaste junto a millones como tú por todo el mundo son otros capítulos a los que siguen la expansión y compra de Chupa Chups por una multinacional. Una historia que comenzó con un catalán y una apuesta en un pequeño pueblo de Asturias".

La estrategia es maravillosa, ¿no es asi?. :-)