Apple es una compañía que parece que convierte en oro todo aquello que toca. Tiene la virtud de ser capaz de colocar en el segmento líder cada producto que lanza al mercado. No son productos sencillos, ni baratos. Suelen ser escasos y en ocasiones, su compatibilidad suele darse de tortas con entornos propietarios a los que Apple quiere encaminarnos a modo de agujero negro para que ya no volvamos nunca más.
Un caso claro de esto es el iPod. iPod es líder absoluto en el mercado de reproductores mp3. Apple vende millones de ellos y saca nuevas versiones y actualizaciones que hacen que varios usuarios lleguen incluso a tener varios iPods. En mi opinión, esto es un caso de estudio digno de recordarse. Pero, ¿estimula esto a Apple para mejorar su producto?. Evidentemente no. Apple evoluciona sus productos porque maneja soberbiamente los ciclos de vida de estos y necesita un volumen constantemente alto de ventas para sostenerse. ¿Y si tuviese competencia? Pues pienso que realmente el producto mejoraría mucho. La gente no estaría de brazos cruzados esperando a que Apple sacase una nueva versión de iPod. La gente simplemente diría: sino sacan un iPod espectacular de aquí a los próximos 3 meses, me compro el reproductor X.
¿Y qué hacen las compañías para competir con Apple?. Nada. Repito. Nada. Los intentos de reproductores de mp3 son tibios acercamientos y ninguno realmente sólido. Las empresas de este segmento, podrían aprender de la guerra que compañías como Nokia o Blackberry tratan de dar a Apple para superar al iPhone.
¿Deben tirar pues la toalla? Evidentemente no. Pero una cosa es tirar la toalla y otra es tirar el dinero. ¿Sacar modelos que ya nacen muertos antes de estar en las tiendas es realmente eficaz?. Y estoy hablando de Zune y del Sony Rolly. Como de Zune ya se ha hablado suficientemente y se han analizado todos los errores que tiene en su concepción, me detendré en mi última mención por ser también un caso digno de estudio.
Sony Rolly es una de las invenciones más inútiles que Sony ha sacado al mercado en los últimos tiempos. Veamos como os suena el concepto: Un reproductor de mp3, dificil de llevar en un bolsillo o incluso de transportar (por su tamaño grande y su forma de huevo), difícil de accionar, que tiene menos memoria (2 Gb) que la mayor parte de los simples llaveros USB que las publicidades de hoy en día regalan y cuyo precio es de 399 euros. Sólo funciona con Windows, sólo se puede cargar por medio de una conexión USB con el ordenador. Sigamos. Para buscar canciones en Internet, has de usar el navegador de Sony y sólo puedes buscar en el servicio online de venta de música ... de Sony. Su gran "atractivo": que se pone a bailar como loco por la mesa cuando suena una canción (nota: eso si la canción dura menos de 7 minutos, momento en el que siempre, deja de bailar). Efectivamente: baila. Se mueve endiabladamente por la mesa como un demonio. Evidentemente, eso limita otra de las características básica de todo mp3 portatil: el uso de auriculares para poder ir escuchándolo por la calle. En definitiva ¿a alguno le entra en la cabeza sacar un reproductor de mp3 de estas características?.
Si bien en épocas de crisis es necesario lanzar ideas disruptoras y ser arriesgado, sacar un producto que es evidentemente una apuesta perdedora y que no aporta nada al entorno existente constituye un claro error.
Precisamente eso hace de Apple una empresa interesantísima: saca pocos productos, los cuales piensa muchísimo antes de lanzar y sólo los lanza si van a aportar nuevos avances o modifica conceptos que los usuarios ya tienen más que asentados y comienzan a aburrirse de ellos.
El secreto de Apple, no sólo es el diseño: es la estrategia.

1 comentarios:
Me recuerda un poco al coche que Homer Simpson diseño para su hermano, llevándolo a la ruina :).
Saludos!
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