viernes, 20 de marzo de 2009

iPhone 3.0


Leo en varios sitios las mejoras que Apple lanzará a su iPhone este verano. La verdad es que pintan estupendamente bien y me parecen lógicas acorde a las demandas del público.
He de reconocer que mi opinión sobre el iPhone ha cambiado muchísimo. Inicialmente, tenía muchas dudas con respecto a la configuración inicial que Apple había decidido, pero he de reconocer que ello ha variado una vez que he tenido la oportunidad de convertirme en usuario de un iPhone 3G (con notables mejoras sobre lo inicial).
Siempre me ha maravillado la manera que tiene Apple de simplificar aquello que es superfluo y que tratan de vendernos como un extra maravilloso ... que no necesitamos. Apple, analiza, visualiza el futuro, y quita lo que no aporta valor y añade lo que necesitaremos en dos o tres años. Por ello Apple eliminó el CD-Rom de su MacBook Air, el tener varios puertos USB (¿para qué quiero puertos USB teniendo bluetooth?) o incluso los MMS (¿para qué quiero MMS si puedo hacer una foto con el móvil y mandarla por e-mail?). No obstante, en aras de esa simplificación, lanzó su iPhone 1.0 "muy pelado" de funcionalidades y en esta versión 3.0 se ha dedicado a engordar las capacidades del terminal.


Todo ello, sí me apunta hacia un hecho
interesantísimo. ¿Estamos ante el final de la renovación frenética del parque móvil de teléfonos?. Yo creo que sí. Las evidentes ventajas de tener un dispositivo basado en software (tiembla Nokia) es que si haces una carcasa bonita y atractiva ( y la del iPhone lo es) cada actualización de software que haces te lleva a tener un móvil nuevo. Así de sencillo. Y, para mi, esa es la gran ventaja que tiene el iPhone sobre todos los demás terminales que llevan desde hace más de dos años tratando de convertirse en los iPhone killers (¡no hay nada más estúpido que el tratar de mejorar una idea que no es tuya en vez avanzar por otro camino y crear una mejor!). En ese sentido, iPhone se adelantó mucho a su tiempo, puesto que no sólo con cada actualización te lleva a un terminal nuevo, sino que su AppleStore te posibilita que cada usuario controle el contenido que tiene dentro de su terminal, lo cual lleva a que mi iPhone no tenga nada que ver con el que puedas tener tú y que los dos nos sintamos tremendamente contentos por ello... y mientras Apple nos cobra a los dos por ello (no mucho, la verdad), y todos contentos.

Estamos en la era del contenido y del control de los usuarios sobre el mismo. La tecnología cada día es más esclava de esto y Apple, en eso, sí fue visionaria. Este iPhone 3.0 responde a necesidades puntuales sobre una misma idea y, yo, como usuario, me siento feliz de que así sea.

PS: he tomado una foto de la gente de Gizmodo (espero que no se me enfaden :-P)