Para que ello sea así, necesito una buena categoría de aplicaciones. Cada usuario se instala las que le interesan y así tiene el móvil que desea a su gusto. Mi función sería únicamente el poner la tienda que las distribuye (para los desarrolladores y para los usuarios) y cobrar una comisión por el trabajo. El negocio vuelve a ser redondo. Y Apple ya ha distribuido 1.000 millones de aplicaciones a través de su tienda (en sólo 9 meses). Pero es justo aquí donde aparece un grieta que pone el único "pero" a este modelo. Apple tan sólo debería controlar que las aplicaciones tuviesen sentido, que aportasen valor a los usuarios. Pero ... ¿cómo hacerlo?. Veamos, imaginémonos que un día me vuelvo loco y, es más, pienso que todos vosotros también estáis tarados de la cabeza. Por ello, monto una empresa cuyo modelo de negocio consiste en el mundo de las ventosidades humanas (también llamados pedos). Grabo a mis amigos y uno que es listillo y se maneja con esto de los ordenadores, me lo convierte en aplicación de iPhone. Lo lanzo a la AppStore, me la aceptan, y la llamo iFart (algo así como iPedos). Recordemos que la aplicación sólo tiene una función: simular distintos tipos de ventosidades. Pero, zás!, mi chorrada se vuelve la aplicación más vendida de la tienda de Apple. Para volverse locos. Y eso significa un porrón de dolares para Apple y para mi. Cobrándola a 1 dólar, y vendiéndola n veces, se pueden llegar a comprar muchos coches deportivos. Y yo quiero uno. Y como cuento mi historia de éxito basada en pedos, muchos otros emprendedores me quieren imitar.
Por eso se explica que algunas aplicaciones estúpidas (a más no poder) se acaben colando entre los controles "de calidad" (¿?) de la tienda de Apple. He aquí una recopilación de las que han llegado a salir a la venta entre las 35.000 que Apple tiene a la venta (no quiero ni pensar las que serán rechazadas):
- iFart: Aplicación que consiste en simular distintos tipos de ventosidades humanas. Vendió 350.000 descargas a 1 dolar cada una.
- iLightr: Simula la llama de un mechero (para cuando vas a conciertos y toca baladita). Coste: 1 dolar.
- iMilk: Convierte la pantalla de tu iPhone en un vaso de leche (con todas las ventajas que eso tiene para el móvil de una persona de hoy en día). Por esta, se cobra 3 dólares (sin comentarios).
- FingerMill: convierte la pantalla del iPhone en una cinta de gimnasio para que hagas correr .... tus dedos. (gimnasia para vagos, diría yo). 1 dolar por mover tus dedos en una pantalla de móvil siempre que quieras.
- TouchWood: en este mundo de poliuretano y contrachapado que nos rodea, sin duda alguna los amantes de las maderas clásicas echarán de menos el agradable sonido de golpear una madera maciza. Tranquilos, por 1 dolar, TouchWood te resuelve el problema y simula los sonidos de varios tipos de madera (también puedes elegir el grosor).
- iVoodoo: Todos hemos sufrido a ese jefe incordio del que querríamos vengarnos. Y ¿cuál es la manera más usual? Hacerle vudú. Pero claro, encontrar genuinas muñecas de vudú es complicado. Por 3 dólares, iVoodoo nos soluciona el tema y nos permite pinchar a la muñeca de la pantalla penando que es el estómago del jefe.
- Vehicles Sound Machine: no es maravilloso vivir en una ciudad donde en medio de la noche te despierta la sirena de un camión de bomberos, una ambulancia, la policía, el entrañable macarrilla que acelera su moto en los semáforos... Para aquellos que echen de menos esas sensaciones cuando se van de vacaciones, esta aplicación le permite llevarse todos esos sonidos consigo por 1 dolar.
- Annoyance!: es una evolución de la anterior aplicaciones. Si no sólo echas de menos los sonidos de vehículos sino que lo tuyo son los llantos de un bebé en medio de la noche, los gritos en la calle de un borracho o los golpes de martillo de un señor que decide colgar su cuadro favorito a las 3 a.m., por 1 dólar, sin duda esta es tu aplicación.
Y así hay cientos de aplicaciones de este tipo. Como por ejemplo el Spin de botle (juego de la botella en el iPhone), Jerk in a box (insultos enlatados para cuando nos da pereza pronunciar esas palabras), Crazy Laser (para cuando necesites defenderte con una espada láser de bolsillo), iEyes (dos ojos de la pantalla que se fijan inquietantemente en mis dedos cuando los muevo a través de ella), iHourglass (reloj de arena para el iPhone -para aquellos a los que el cronómetro no les guste-), Moo (para reproducir el sonido de una vaca siempre que agito mi iPhone) y, por último, una de mis favoritas, Esteem Aid (aplicación que te manda mensajes de ánimo. Lo mejor es que si decides ignorarla, hace vibrar histéricamente tu iPhone, hasta que entras en la aplicación y lees el mensaje de ánimo).
Mi último ejemplo:
Lo dicho, es sano querer ganar dinero pero, no estaría mal que lo intentemos hacer aportando valor al usuario, no a nuestra cartera.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada