jueves 3 de diciembre de 2009

Manifiesto por MIS derechos.

Como no podía ser de otra manera, me siento afectado, ofendido y atacado por la nueva 'Ley Antidescargas' como ya la están bautizando. En el momento en el que los intereses de varios cantantes caducos y sin apenas eco en el panorama musical actual y de cinco o seis productoras de cine, cuyo mejor valor es hacer películas absurdas sobre comunidades de vecinos, veo que su única respuesta es la de obligarme a consumir dichos productos (si es que quisiese consumirlos) del mismo modo que hacía mi padre e incluso mi abuelo: entrando en un centro comercial y comprando un soporte físico (ya tremendamente obsoleto) que ni quiero y para el que no tengo espacio en casa.

Estos "artistas" (en toda la extensión de su término), no creen en Internet, en en el modelo iTunes, en el modelo pixbox, en el modelo Last.fm, o en el modelo Spotify... Quieren que, sí o sí, compremos la música en CDs, irregrabables y que se autodestruirán en 30 segundos ... para que nadie los piratee. Temen a Internet en vez de aprovechar Internet. Si se diesen cuenta de que sitios como Facebook han revertido la tendencia que ellos temen y han generado que los usuarios decidan crear contenido y subirlo a la red en vez de buscarlo y descargarlo, se darían cuenta de que Internet no es el problema: es la solución.

Oponerse a una tendencia que los consumidores imponen, demandan y autogeneran es tan necio y terco como querer seguir trabajando los campos con bueyes y mulas.

Por otodo ello, me hago aqui eco del manifiesto que, todos los que amamos internet y una nueva forma de entender el consumo de produtos DIGITALES, estamos difundiendo.


1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia".

sábado 31 de octubre de 2009

Sobre el cierre de soitu.com

Siempre he tenido esa inquietud del emprendedor que te hace pensar habitualmente cómo y de qué mejor manera podría lanzar negocios. Por eso he seguido con especial interés los comentarios que se han generado estos días sobre el cierre de soitu.com.

Sin embargo, mucha demagogia he visto en todos esos comentarios. Gente que no entiende (o no quiere entender) las situaciones y que gusta de unirse a las masas en lo que se me antoja como la rabieta fácil y populista del momento.

Expongo a continuación mis comentarios para aquellos que deseen conocer lo que quizás es un punto de vista "distinto" a todo lo que he leído.

1) En el proyecto de Soitu había varios inversores involucrados (no uno al que todo el mundo parece apuntar). Dichos inversores decidieron asumir cierto riesgo y, en consecuencia, aportaron dinero para ello. Sólo uno de ellos aporto dinero suficiente para que el proyecto arrancase bajo la condición de que este debía ser rentable y autosuficiente.

2) la retirada de un inversor no tiene necesariamente que significar el cierre de un negocio. Un business plan realista es aquél que prevee varias vías de subsistencia aparte de ir a una gran corporación y decirle: “dame más dinero, que ya me he gastado todo el que me diste para este año y los siguientes”. Si tu hijo viene a tu mujer el sábado y le dice que le deis dinero para esa noche, porque ha agotado el presupuesto de todo el fin de semana en una sola noche... ¿la criticarías por no hacerlo?.

3) En definitiva, creo que aquí se está confundiendo mucho el papel de “inversor” con el de “mecenas”. El primero, ayuda a que un negocio florezca pero espera que se sostenga por sí mismo e, incluso, que aporte beneficios a medio plazo. El papel del mecenas es el de patrocinio financiero a determinadas personas o instituciones, a fin de permitirles desarrollar su obra sin exigir en contrapartida resultados monetarios. Creo que muchas personas confunden ambos términos y exigen el segundo disfrazándolo del primero.

Como sabéis, trabajo en BBVA (uno de los INVERSORES en Soitu.com) pero quiero dejar bien claro que todo lo aquí comentado son ideas, reflexiones y opiniones personales y que en ningún momento han sido contrastadas ni pueden ser imputables a BBVA.

jueves 15 de octubre de 2009

iPhone Multitarea

Una de las principales limitaciones que tiene el iPhone frente a un PC es la imposibilidad de actuar con él como normalmente hacemos con un PC. El PC es una herramienta diseñada para poder actuar multitarea y nuestro día a día nos ha llevado a trabajar de este modo.

Conscientes de esta limitación, Apple ya está trabajando en transferir esa característica a su teléfono, a fin de hacerlo más versátil si cabe.

Aquí os dejo un concepto en el que está trabajando y que me ha ha parecido interesante.

sábado 15 de agosto de 2009

Historia de una cadena


Hace muchos años me prometí a mi mismo dos cosas: la primera fue que vería todo el mundo posible, regalándome a mi mismo momentos maravillosos. La otra fue que siempre llevaría una cámara conmigo para retratarlo todo.

Hoy emprendo de nuevo un viaje con la misma ilusión del primero y con la sensación maravillosa de que años después, mantengo mi propia promesa y sigo añadiendo eslabones a esa gran cadena de viajes que acumulo a mis espaldas. Y como no podía ser de otra manera, mi fiel cámara me acompaña una vez más.

Me despido pues de vosotros y espero traer fotografías como esta:



¡Nos vemos en septiembre! :-)

domingo 2 de agosto de 2009

¿Será la telefonía una réplica de la guerra de los videojuegos?

Leo por varios sitios como el veto a Google Voice dentro de la AppStore ha soliviantado a más de uno por USA. Que no se admita esta aplicación genera muchos cabreos, máxime cuando es muy similar a Skype (que sí está) y, sobre todo, cuando parece que responde más a un capricho de AT&T que de Apple (el cual vende muchos iPhones, pero lo hace a través de las operadores de telefonía y a ellas se debe).

Y ante estas lecturas, me pregunto qué criterios sigue Apple para admitir o rechazar aquellas aplicaciones que le son presentadas como candidatas a ser vendidas en el AppStore y me doy cuenta de que no hay reglas claras ni sencillas de entender. Todo parece estar sujeto al capricho de lo que Apple piense a cada momento... y lo que piensa para ti no necesariamente ha de servir para tu vecino. Entonces ¿qué sucede con todo ello? Si el iPhone fuese el único teléfono basado en software, estaríamos hablando de un proceso del tipo "son lentejas, o las tomas o las dejas". Pero eso podría servir cuando Apple lanzó el iPhone. Era el único móvil de esas características y podía permitirse esos aires. Si querías el juguete, había que pasar por el aro. Y ello trajo la revolución del AppStore: más de 50.000 aplicaciones que, aunque algunas sean realmente ridículas, en su mayoría tienen gran utilidad. Pero el iPhone ya no está solo. No voy a entrar a hablar del Palm Pre como competidor del iPhone pues pienso que aun está tan verde que no se le puede siquiera calificar de contrincante. Hablo de Android, el cual no es un teléfono en sí, sino el sistema operativo que lleva dentro el teléfono (generalmente HTCs). Ya explicamos anteriormente que, cuando tienes un teléfono móvil basado en software, el hardware pierde importancia a favor del software. Si cambias el software, se te cambia por completo el teléfono ... aunque la carcasa siga siendo la misma.

Y aquí entran en escena las predicciones. ¿Cuánto tiempo soportarán los desarrolladores este tipo de prácticas? ¿Cuánto tardará Android en despartar como una verdadera alternativa al iPhone?.

Todo ello me llevaba a pensar en el mundo de los videojuegos. Como bien se sabe, en este mundo la competencia es feroz entre las distintas consolas (sobre todo Xbox y PS3) y finalmente todo acaba siendo una guerra de exclusividad entre dichas consolas. Un juego que tiene éxito, acaba siendo vetado para una de las dos plataformas y ello, muchas veces suele determinar la elección sobre si compras una u otra: el catálogo de juegos disponible. ¿Puede llegar a suceder algo similar con las aplicaciones de terminales móviles? Mucho me temo que al final puede acabar siendo algo similar. Hasta ahora no había exclusividad en este tipo de entornos, pero con la aparición de los primeros vetos, seguro que muchos desarrolladores descontentos con grandes aplicaciones (y Google Voice, lo es) podrán imponer ellos mismos vetos a plataformas de distribución (si tu no aceptas mi aplicación ahora, olvídate de comercializar en el futuro ninguna que provenga de mi empresa).

Por tanto, estamos avanzando hacia un territorio muy similar y que traerá poquísimas ventajas para nadie: ni los consumidores ni las empresas desarrolladores de terminales estarán contentos de tener que elegir plataformas, de pagar cantidades desorbitadas por tener exclusividad y operadores para distribuir los terminales y subvencionar parte de la compra de las aplicaciones poder utilizar normalmente sus terminales...

Veremos.

lunes 27 de julio de 2009

Porqué estoy considerando cerrar mi cuenta de Facebook

Desde hace tiempo, vengo siendo un usuario bastante activo en las redes sociales. Podéis encontrarme en Flickr, Twitter, Linked-in, ... La evolución de la mayoría de estas ha hecho que terminen confluyendo en Facebook. Por consiguiente, Facebook se ha convertido en la principal red social con la que interactuar, puesto que, aparte de otras funcionalidades, es un agregador de contenido bastante potente de las otras redes sociales . El otro factor de éxito creo que reside en el refuerzo intermintente: el reforzar apenas algunas de las respuestas que el usuario recibe (del 100% de veces que entras en Facebook, solo el 50% encuentras algo interesante, pero no hay una pauta que te diga previamente si habrá algo interesante o no, por lo que siempre que vas a entrar, tienes la
esperanza de que así sea).
La interacción que he tenido con Facebook desde sus primeros días ha tenido una evolución clara. Inicialmente, me parecía muy interesante el que los propios usuarios pudiesen crear sus aplicaciones para el portal. No sólo se estaba dando libertad para que los propios usuarios generasen el contenido que más les gusta, sino que incluso les proponían una forma de ganar (algo) de dinero con ello. Ello, atrajo a muchísimos más usuarios a Facebook, de modo que las propias aplicaciones dejaron de tener protagonismo y lo ganó el saber cómo le iba en la vida a aquellas personas que hacia tiempo que no veía o con la que retomaba contacto hace tiempo (era un inmenso generador de sorpresas y eso, como buen refuerzo intermitente, es el más adictivo atractivo). Las aplicaciones desarrolladas perdieron protagonismo y pasaron a quedar, prácticamente, gestionadas por las empresas de marketing que lanzaban campañas de las de toda la vida, pero que como estaban en Facebook, las llamaban "novedosas". Finalmente, Facebook se ha ido convirtiendo en un Twitter más desarrollado (más usuarios, más interacción e interfaz con más posibilidades). Pero la gente queda básicamente estancada en los estatus y lo que comenta en estos. De vez en cuando alguien publica alguna foto, o hace algún maravilloso test de esos de "¿que clase de cerámica balinesa eres?".

Siendo esta la evolución, me planteo poco a poco abandonar mi cuenta en Facebook. No solo por la evolución poco interesante que he descrito (recordemos que ya tengo twitter), sino por los siguientes motivos adicionales:
  • Venta de información: Como he explicado, al principio sí interactuaba bastante con las aplicaciones que tenía Facebook. Colocaba las ciudades en las que había estado, veía que significaba mi nombre en otros países, etc ... Cuál fue mi sorpresa cuando me di cuenta de que un buen día estaba suscrito a Speeddate. Yo nunca me he suscrito a ese tipo de aplicaciones ni tengo el menor interés en ellas (aparte de los problemas "domésticos" que eso podría causar). Pero ahí estaba, con mi foto puesta y todo (la foto de mi profile de Facebook). Investigando un poco, descubrí que Speeddate.com había comprado varias aplicaciones de Facebook y algunas de las que yo usé, estaban entre ellas. Eso no sería malo si no fuese por el hecho de que Speeddate.com sólo quería comprarlas ... para adquirir suBB.DD. de usuarios y cerrar la aplicación en sí. Es decir, que las otras aplicaciones que usé, habían vendido mis datos a Speeddate.com (evidentemente sin esa información, la aplicación no tendría ningún valor para Speeddate.com). Conclusión, sin tener ninguna interacción con Speeddate.com, estaba suscrito a su servicio, conocían mi e-mail, y toda la información que yo le había proporcionado a la anterior aplicación. Como esto pasó con varias aplicaciones que de hecho trataban distintas cosas, comenzaron a cruzar la información y eran capaces incluso de rellenar mi ficticia "ficha de cliente" con intereses, aficiones, etc ... Aquí el fallo es doble: por un lado, Facebook vulnera la confianza que yo he depositado en él. Por otro el servicio que compra la aplicación comienza su relación conmigo de la peor manera posible, entremetiéndose en mi vida sin avisarme de ello (excepto por el spam que me manda) y haciendo que cualquier posibilidad de que tenga algún interés en descubrir lo que me ofrece, se desvanezca al instante. A día de hoy, Speeddate y muchas otras webs de este tipo siguen haciendo esta práctica. Si os encontráis algo asi como "Speeddate.com (formerly "characteristics")" es el caso del que os hablo.
  • Uso de mi material para sus fines: Facebook tiene un disclamer muy abusivo. Casi nadie lo ha leído, pero podéis hacerlo en cualquier momento. En ese disclamer se dice que si tu pones una fotografía en Facebbok, de cualquier tipo, estás haciendo tres acciones a la vez: (a) regalando unos derechos de uso ilimitados a Facebook hacia el material que tu publicas, (b) proporcionando a Facebook material para que pueda realizar su publicidad con tu obra sin que tu percibas ni un sólo céntimo por ello y (c) utilizando incluso los rostros de gente afin a tí para potenciar tu respuesta ante determinados productos. Terrible. Si haces una foto de tu boda en un paisaje idílico con un fotógrafo profesional que te cuesta una pasta y la publicas en facebook para que tus amigos lo vean, estarías posibilitando que Facebook utilice esa fotografía para crear anuncios, por ejemplo de viajes idílicos, para terceras empresas o anunciantes. Es decir, que todo el dinero que inviertes en esa foto más la inseguridad de no saber dónde será publicada ni para qué, corren de tu cuenta.
  • Spam en Facebook: hace tiempo, la funcionalidad de notifications tenía el valor de decirte qué novedades sucedían en la red que creabas en Facebook. Si alguien contestaba a algo que habías puesto, o si comentaba alguna foto o escribía a algún amigo común, te avisaba. Ahora, notifications se ha convertido en una plataforma de spam donde solo vienen anuncios de aplicaciones que no tienes o no usas y donde no paran de hacerte llegar información inválida. Han convertido una funcionalidad últil en una fuente de frustraciones para el usuario, por lo que, que te avisen de algo, termina siendo molesto, puesto que sabes que escasamente encontrarás algo útil. Pero sin embargo, los avisos y las alertas siguen ahí, destacando y haciendo el uso del refuerzo intermitente para que sigas mirando. Muy mal uso, por tanto de la interfaz y de las funcionalidades hacia el usuario.
En definitiva, Facebook, hace una pésima gestión de la experiencia de usuario, vulnerando su credibilidad, mi confianza y rozando aspectos abusivos que no son ni mucho menos tolerables en otros entornos fuera de Internet.

Siendo esto así,... ¿que valor me aporta Facebook sobre Twitter? Por otro lado, ¿cómo consigo justificar ese cúmulo de insatisfacciones que recibo?.

Actualización:

Leyendo un poco internet, veo que no soy el único que piensa así...

lunes 20 de julio de 2009

Mac vs Mic

Desde hace tiempo, vengo escribiendo mucho sobre Apple. Efectivamente, soy un switcher. Muchos de los que aún no lo son, me preguntan los motivos. Ellos, temerosos, me preguntan sobre si merece la pena, si es más fácil encontrar las cosas en un Mac. Si es verdad que los programas son mejores. Mi respuesta es Sí a todo. Pero, sobre todo, hay dos motivos por los que les digo que el cambio a Mac merece la pena:
  • Funcionalidad: (lo más importante, según mi punto de vista). No he dejado de hacer nada (NADA) con mi Mac. No hay ni una sola funcionalidad que hiciese anteriormente con mi PC-Windows que no pueda hacer ahora en mi Mac. Es más, algunas cosas son más sencillas y algunos programas me han abierto nuevas posibilidades.
  • El diseño: Me he dado cuenta que Windows es el rey de los parches en el diseño. Evolucionan diseños sobre otros diseños y generan parches sobre parches. Ello hace que al final, una interfaz acabe inundada de funcionalidades y opciones que compiten visualmemte entre sí. Botones, links, funcionalidades, avisos legales, pop-ups... Es un galimatías que provoca estrés al usuario. Mac sigue el camino opuesto. Mira sus funcionalidades y las simplifica. Cuando lo ha logrado, vuelve a mirar... y vuelve a simplificar. Y al final llega casi a extinguir los accesos a las funcionalidades. Y... ¿alguien echa de menos algo en sus productos?. Puede que eches de menos funcionalidades, pero ... ¿acceder a ellas?. Ese es el gran secreto de Apple: te descarga cognitivamente mientras interactúas con sus interfaces y eso lo agradeces. Si, pararlelamente consigues aplicar algo de diseño, tienes la satisfacción del usuario ganada (uno de los pilares de la ISO 9241/11). Como ejemplo de lo que digo, echemos un vistazo a los mandos a distancia que ambas compañías proporcionan con sus sistemas multimedia (Windows Media Center y el propio Mac):

¿Entendéis a qué me refiero?